Camboya
El cielo en la tierra, tallado en piedra con exquisita delicadeza. El color de lo arraigado en la naturaleza que se adueña del delirio místico del hombre. Angkor representa en cada centímetro de los muros de sus templos, un pasado triunfante y divino, que con el paso de los siglos ha soportado con todo su esplendor el decadente abandono del hombre. Sus paredes cuentan historias, sus representaciones místicas nos hablan de creencias ancestrales. Su color y fusión con la naturaleza, la belleza asiática de Camboya. Y su persistencia en el tiempo, la magnitud de una gran obra de ingeniería. No podréis pasar por alto este lugar, que sin duda, embriaga de magia y misterio.

        
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